* 8'25 A.m. Hace frío. Llegan, al banco, dos hombres más (el más joven ya le ha atendido un par de veces) que, al ver a nuestro individuo, le preguntan que si va a sacar dinero, respondiendo nuestro insomne protagonista: "No, antes tenéis q devolverme mi tarjeta de vuestro cajero automático, estoy esperando que abráis el banco para recuperarla".
A los dos minutos, llega el último componente del banco, un hombre con barbas. Y a los pocos minutos abren la puerta, le dejan entrar en la sucursal del banco, le piden el D.N.I. y... después de hacer la comprobación de rigor... le dan su tarjeta, saca dinero y se va a su casa, una hora y cuarenta y cinco minutos (8'48 am), después de haber pensado en bajar TAN SÓLO a por tabaco y desayunar. ¿Qué, no controlo el tiempo? ¬¬'
PD: Comprar pan y hacerte una tostada con un té rojo, para soportar la odisea mañanera... NO TIENE PRECIO! =)